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Opinión

La filosofía del “aprendizaje centrado en el participante” y el Método del Caso.

¿Por qué algunas escuelas de negocios utilizan el Método del Caso? Porque es muy adecuado para perfeccionar las habilidades directivas de quienes dirigen. Aclaro: no se trata de aprender o adquirir habilidades, se trata de perfeccionarlas.

Por: Carlos Ruiz González*

¿Por qué algunas escuelas de negocios utilizan el Método del Caso? Porque es muy adecuado para perfeccionar las habilidades directivas de quienes dirigen. Aclaro: no se trata de aprender o adquirir habilidades, se trata de perfeccionarlas; es decir, afirmamos que los directores, por la naturaleza de su función, ya poseen estas habilidades en mayor o menor grado.

La educación “tradicional”

Hay dos clases de educación tradicional. Una la encontramos en las escuelas de educación básica en donde el maestro sabe y el alumno no; el aprendizaje consiste en que el primero traslada su conocimiento al segundo. Es un buen método y hay cosas que deben aprenderse así (no es el caso de la dirección). El método tradicional está hecho para transmitir conocimientos, nos hace más instruidos, pero no más capaces, y nosotros sabemos que lo que distingue a un director, más que sus conocimientos (es decir, que sea sabio), son sus capacidades.

La otra enseñanza tradicional es la de un oficio, la del arte, la de enseñarle a alguien a hacer algo.Se trata de aprender (en su sentido amplio) una técnica, es decir, una manera de hacer las cosas. Tampoco es el caso para la dirección, ya que no es la técnica la que hace a un director.

¿Hay habilidades para dirigir?

La enseñanza de la dirección no es una enseñanza teórica, tampoco se trata de “poseer” técnicas o habilidades prácticas. La enseñanza para dirigir se fundamenta en perfeccionar las capacidades directivas de quien dirige, éstas son: análisis (ver las partes en el todo), síntesis (ver cómo esas partes se relacionan entre sí), identificación de problemas y propuesta de soluciones; la aptitud para decidir qué acción tomar además de la capacidad para trabajar en equipo y saber escuchar. Está claro que estas capacidades no se enseñan; los directivos ya las poseen en cierto grado, de no ser así, no ocuparían puestos de dirección. Es por ello que, en este caso, el propio aprendizaje está centrado en mejorar dichas capacidades. Por eso se llama “aprendizaje centrado en el participante”, porque es, éste último, quien, mediante el Método del Caso, va a perfeccionar esas habilidades de dirección que ya posee.

El IPADE se dedica desde su fundación en 1967 a la enseñanza a través del Método del Caso y  como se afirma en su página web: “A través del Método del Caso los participantes perfeccionan sus habilidades directivas al ejercitarse en la detección, análisis y diagnóstico de problemáticas de empresas reales. Esta herramienta los ayuda a desarrollar sus cualidades para tomar decisiones atinadas, ejercitar su flexibilidad y amplitud de criterio, así como constituir la firmeza de carácter que debe acompañar a toda acción directiva. Con el Método del Caso se analizan materiales académicos (casos) en relación a organizaciones que abordan, desde diversas perspectivas, retos reales que han enfrentado hombres y mujeres de empresa. Este proceso se divide en tres etapas: estudio individual, trabajo en equipo y la sesión plenaria guiada por un profesor experto”.

Esta metodología se complementa muy bien con otras técnicas de enseñanza como las conferencias-diálogo (muy participativas), películas (se analizan y discuten), simulaciones, talleres de planeación, ejercicios de negociación y desarrollo de paneles con protagonistas de los casos que comparten sus estilos de hacer empresa, lo cual fortalece la formación de cada director.

La prestigiosa escuela de negocios de la universidad de Harvard (la Harvard Business School, conocida por sus siglas HBS; pionera y líder en la enseñanza de la dirección mediante el método del caso) lanzó en 2000 el programa CPCL (Colloquium on Participant-Centered Learning), que significa literalmente: coloquio acerca del aprendizaje centrado en el participante, el cual consiste en un seminario de varios días que se imparte en sus instalaciones.

¿Cómo se vincula el CPCL con el Método del caso?

El Método del Caso es un método (el más importante) de aprendizaje centrado en el participante. Hay otros como el role-playing (literalmente “juego de interpretación de papeles”), las dinámicas de grupo, las conferencias-diálogo, las simulaciones de situaciones de negocio, etc. Todos estos son métodos para lograr que se dé el aprendizaje centrado en el participante.

Este término “aprendizaje centrado en el participante” marca bien la importancia de ese tipo de enseñanza: lo que hay que perfeccionar ya está, ya lo tiene quien dirige. El método se centra precisamente en su participación para perfeccionarlo.

* El autor es profesor del Área de Política de Empresa (Estrategia y Dirección) en el Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresa (IPADE) y Director de Programas In-company en la misma institución. ¿Comentarios acerca de este artículo?: por favor envíe su correo a cruiz@ipade.mx

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The Philosophy of Participant-Centered Learning and the Case Method

By Carlos Ruiz González*

Why do some business schools use the case method? They do so because it is extremely adequate for perfecting the executive skills of those in leadership positions. Allow me to clarify: it is not centered on learning or acquiring abilities, but on perfecting them.

“Traditional” Education

There are two types of traditional education. One which we find in basic education schools where learning consists of transmitting knowledge from the teacher to the student. It is a good method and some things need to be learned this way, but that is not the case for management skills. We can find the other traditional education in trade and art, by teaching someone how to create something. Learning is centered on a technique, which is also not the case of management skills because technique does not create an executive.

Do executive abilities exist? 

Executive training is based on perfecting the executive skills of leaders, and these are: analysis, synthesis, problem identification and solution formulation; the ability to decide what actions to undertake, besides team work and listening skills. It is clear that these abilities cannot be taught. Executives already possess them to a certain degree; otherwise, they wouldn’t be holding their executive positions.

Since its foundation in 1967, IPADE has been dedicated to teach by using the case method; as its web page states: “By using the Case Method, participants hone their management skills by detecting, analyzing and diagnosing real business problems. This tool helps them to develop their skills in order to make sound decisions, exercise their flexibility and open-mindedness, and constitute their strength of character that must accompany any policy action. Using the Case Method, instructional materials are analyzed (case studies) in relation to organizations that address, from different perspectives, real challenges that businessmen and women have faced. This process is divided into three stages: individual study, teamwork and a plenary session conducted by an expert teacher.”

How does the CPCL program relate to the case method? 

The case method is the most important participant-centered learning method. There are other methods such as role-playing, group dynamics, lecture-discussions, and scenario-based business simulations, among others; all of which make the participant-centered learning possible.

* The author is professor of the Area of Business Policy (Strategy and Direction) and Director of the In-Company Program at the Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresas (IPADE). If you have any comments regarding this article, please send an email to cruiz@ipade.mx

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Carlos Ruiz

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El autor es Profesor-Director del Área de Política de Empresa (Estrategia y Dirección) en el Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresa (IPADE) y Director de programas In-Company en la misma institución.

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